"Id,pues,vagabundos sin tregua,errad,funestos y malditos,a lo largo de los abismos y las playas,bajo el ojo cerrado de los paraísos".Paul Verlaine

jueves, 9 de mayo de 2013

SASHA GREY



Sin ti mis manos languidecen en los bolsillos y me voy temprano a la cama. Mi pareja piensa que últimamente estoy raro, que me pasa algo, que parezco más nostálgico de lo habitual.
Llega la noche y me escabullo del dormitorio. Cierro las puertas, las ventanas y me deslizo como un gato silencioso, como un mosquito que busca el calor luminoso de la pantalla.
Transcurren las horas y me sorprendo leyendo la prensa delirante que anuncia las necrológicas de otra mañana enferma de trabajadores desangrados, relinchos de guerra y canallas escupiendo su mentira mil dos.
Eso no se hace querida Sasha. Abandonar, tan repentinamente, a los muchos onanistas que te amábamos, cerrando muy fuerte los ojos, para cambiarnos por tu amante de turno. Tú fuiste nuestra Sibila, nosotros  tu séquito de felinos nocturnos que maullaban plegarias de deseo y carne.
Algunos de tus siervos renegarán de ti, jurarán como Pedro, tres veces, que no te conocen, cuando sus parejas centurionas descubran la morena aureola de tus pezones oculta en sus archivos. Pero eso no nos importa, mi súcubo, ellas no comprenden tu amor salvaje y puro.
No habrá calles para ti, tú, que estás hecha toda de callejones abisales. Tú que has apostado, rociado, esparcido y atragantado de vida al mundo mucho más que todas las estatuas ecuestres de los militares con caras de sentencia y epitafio que adornan las plazas.
He intentado saciarme con otras y no he podido. No eras tú. Tramoyistas, mercaderes, ojos de plástico, bocas alborotadas, tacto de laboratorio. Sus jadeos eran ceniza perfumada. En tan sólo tu pie desnudo hay más demencia, más sangre, más vértigo, más exactitud, que en todos los tacones de aguja que rematan la impostura de todos esos cuerpos precocinados y protocolarios.
Recogeré firmas, montaré una plataforma en todos los idiomas de la sed. Nos organizaremos, fiera mía, para pedir que vuelvas a llover sobre nuestras pantallas.

( Hace más de un año, la musa del porno "artístico" Sasha Grey, anunció que abandonaba este género para dedicarse al cine de todos los público)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Miércoles, 4:00 a.m.


  Jamás he visto la Gran Vía de Granada enfundada en un silencio, una calma y una soledad tan absoluta. Paisajes como este es lo que confirma, una vez más, mi convicción de querer seguir trabajando de noche, detrás de una de las pocas puertas de cristal que permanecen iluminadas, envueltas en la negrura, como una luciérnaga rutilante y desorientada en la ciudad. Me quedé sin tabaco. Eran las cuatro de la madrugada. El trabajo estaba tranquilo así que salí a la calle en busca de algún quiosco o tienda de comestibles para poder comprar una cajetilla...Y aparecí en mitad de una Gran Vía detenida, nocturna y silenciosa. Parecía una calle que se mirara sus adentros, como reflexionándose.Me planté en medio de la carretera y agarré el teléfono para hacer esta foto. Son unos siete años los que llevo trabajando de noche, saltando de un lugar a otro.Y a pesar de las ojeras moradas, del cansancio que arrastro durante el resto del día y de las largas horas de mudez persistente, no renuncio a ella. Porque la noche tiene un movimiento de calendario lento y una soledad que inventa oscura relojería. Los semáforos cambian de color, una vez y otra, para nadie, sus siluetas de peatones parpadeantes son como bengalas que se lanzan en alta mar para ser devoradas por la oscuridad. Pensé que no hay mayor soledad que la de los muñecos luminosos de los semáforos invitando a cruzar o detenerse a nadie. La noche de la ciudad tiene algo de plomo líquido y frío que se desvanece durante el día. Por la noche se aprende a descifrar el blues que rueda por el asfalto ya silencioso, si pegas la oreja a la carretera puedes escuchar el bramido de coches y gomas que se ensordecieron durante la mañana. Me gusta la noche porque es de los gatos y las alimañas que durante el día dormitan por las alcantarillas. El día huele a betún, a talco sucio y zapatos nuevos. Por la noche es el temblor de los borrachos que sueñan que se atragantan en una lluvia sin fin.


lunes, 6 de mayo de 2013

( Sin Título ) Recitado

El audio es pésimo, la voz se cae, siempre se me caen las palabras...
Pero se lo debía a De Paula que hizo de camarógrafo y anduvimos toda la tarde del domingo buscando rincones por la ciudad...

http://www.youtube.com/watch?v=yDwZJqcrrEA

jueves, 2 de mayo de 2013

CONTRA LAS MUSAS







                                                                                                    Para D.M. y J.A.V.



                                                                                                    
Será preciso engañarlas.
Arrúgate la camisa y diles que traes una mordedura
imposible de callejón.

No importa si has dormido mucho o poco,
si has bebido como un cabrón toda la noche,
será preciso mentir, que ellas jamás lo sepan,
píntate de tinta o ceniza las ojeras,
como vieja sangre, sangre cansada,
maquilla tus ojos
con el insomnio de los condenados a muerte.
No te odies ni te sonrojes
porque ellas no vacilarán en masticar tu hígado
o rociarlo de whisky barato,
entre codazos y risitas,
simplemente para verte danzar.

Porque tú sabes que entre una palabra y otra
se extiende el silencio como una mortaja
acércate a sus oídos y susúrrales mentiras con trompeta,
imposta tu voz , trágate la carcajada y recítales estupideces como :
“ traigo en mi boca congelado
el sonido antiguo del mar”.
Quizás así ellas te ofrezcan la tregua que tanto necesitas
antes de que te estrangule la angustia de la última factura clavada en la pared.

Bebe de sus manos la arena de los relojes,
muerde la brújula que ellas te ofrezcan
y moja tu lápiz con el mercurio de los termómetros.
Pero será preciso que no olvides
que tus días son todos iguales, monstruos idénticos,
días perdidos como sesiones de parlamentos,
calendarios inútiles de ciudades angustiadas,
días callados como saxos de músicos difuntos,
días empeñados por  la bisutería de una mínima metáfora…
Ellas no han de saberlo, pues las musas,  lo perdonan absolutamente todo,
salvo tu risa de león
sobrevolando todas las estancias vacías que es tu vida.

Y si a pesar de todo ;
de los relojes y la ceniza,
de las ojeras y la mordedura,
de la silenciosa caligrafía de la casa de empeños,
no has conseguido engañarlas, estafarlas o embaucarlas.
No te preocupes,
coge un puñado de asfalto caliente y úntalo en tus zapatos,
lávate las manos con gasolina
 y acerca tu boca a sus narices de concubinas antojadizas
hasta que huelan de tus labios la leche negra que brotó
de los pechos de las madres de los poetas.

sábado, 27 de abril de 2013

Fragmento de "Solos en los bares de noche" de Toni Montesinos

Se ha de beber sólo porque no hacerlo no es lógico ni ayuda. Beber con la misma fijación con la que se nada y se respira, se da una brazada y se vuelve a absorber el aire, con la misma disciplina y el mismo convencimiento: se bebe no para ahogar cosas sino para salir a flote, y el vaso vacío es la invitación a continuar con el mismo ritual. Y se bebe en soledad porque es uno de los escasos momentos en que la consciencia de la memoria no te recuerda que tus orígenes han muerto y ya no tienes oxígeno ni techo. El mundo te da la espalda, y esa muerte te ha dado al otro superviviente que te grita y pide de una vez por todas que le pegues un puñetazo para tener la excusa de destrozar y sacar su rabia rompiéndote la cara. Beber como testimonio del presente que, antes de convertirse en el ahora, adopta las formas de la añoranza de lo que se perdió hace mucho, un minuto apenas pero tanto tiempo que el sentimiento invulnerable de sufrir siempre lo mismo: la soledad del que no concibe otra cosa, del que da todo por perdido antes de tenerlo porque ya sabe cómo actúa la muerte, y antes de que eso aparezca hay que mojarlo todo para notar algo de esperanza, o al menos apreciar que el tiempo se detiene o que simplemente no importa.


miércoles, 24 de abril de 2013

lunes, 22 de abril de 2013

PERMÍTANME SER UN HOMBRE (Fanzine)

El proyecto, el hermoso alumbramiento ya se ha materializado. Ha sido un trabajo delicado y hermoso el de mis compañeros, han levantado un puente de palabras que nos acerca aún más. Han abierto luminosas ventanas y descorrido postigos para que la poesía baile y estalle generosa. " Permítanme ser un hombre" es un grupo de poetas y de literatos, un fanzine como una gran estancia abierta, una mesa enorme donde la poesía y el arte, se escancian con vino de todas las latitudes. Ha comenzado la singladura y desde aquí os quiero abrazar a tod@s por vuestro trabajo, por vuestro talento y por todas las noches en vela :


  Julia Roig, David Mariné, Vera Eikon, Francisco de Paula, Lulaby Garcia, Crista Smith, Jesús Alcalde Vilás, Sarco Lange, María Sotomayor, Antero, Óscar Cubillo y Lluís Espinosa!! 
Enlace :
 Permítanme Ser Un Hombre


sábado, 13 de abril de 2013

EN MI JAURÍA, de Missdesastresnaturales


 Venas abiertas, respiración sincopada, jauría de lobos huérfanos que aúllan a lunas impenitentes, oraciones lascivas entregadas al deseo, alcoholes que irritan la garganta, mordeduras de trenes que no llegan, pasajeros que se miran y se desean, nucas contra la pared, pieles que se desbordan, parajes desolados que bailan la danza de la lluvia, dientes baldíos que sangran sobre otras caderas, tangos rebosantes de luna... missdesastresnaturales disparando, sin contemplaciones, balas que son JAURÍA de colmillos que no arrecian en la tormenta.

EN MI JAURÍA


mi amor no es un río navegable
y escribir es abandonarse en la tormenta
escribir es derrumbarse sobre el folio
el folio, lienzo blanco,
lecho
profanemos
porque amar es vivir en la tormenta
y amar es derrumbarse
profanarse.

sentir cómo se nos abre la tierra por dentro
mojarnos las raíces hasta que se pudran
colmar la soledad a dentelladas
con la punta de un corazón roído y puro óxido
que uno no reconoce como suyo
pero entrega
 
con las corazas bien rasgadas como madera de ataúd
porque aún nos sentimos vivos 
aunque cueste hallar el pulso 
al estómago de paja
de nuestros vacíos
 
batientes,
con la piel de las palabras nos cubrimos
tan desnudos
inventando antiaéreos de metáforas
respirando momentos hasta el fondo.

trae toda la calle que llevas dentro
véndeme todo el humo que albergas en los ojos
el holocausto de tu mirada, 
derrámamelo encima
retuerce el deseo como una colilla
no ves que nunca es suficiente?
es un hambre eterno
de los que matan
de los que no entendemos
es un pozo
un salto sin ventana
adentro
en lo oscuro
 
sécame el llanto a lametazos
atragántame la pena que lloré
que blandí
que alimenté
cuando el amor era algo deslucido
que aguarda en un salón
una costumbre
un juego aprendido

traigo una jauría en el pecho
un calor
y una brecha en tu noche
un mar que apesta a naufragio
una crucifixión de cuerpos
y una mujer que ya es tu temblor.

sábado, 6 de abril de 2013

POE AÚLLA UNA ORACIÓN A BERENICE



Cuenta Cortázar en una de las ediciones y traducciones que realizó de las “Narraciones Extraordinarias”  de Poe que, el relato titulado “Berenice”, era, posiblemente, el primer cuento publicado por el autor.  “Berenice” conformaría junto a “Morella”,”Eleonora”  y “Ligeia” una suerte de tetralogía de narraciones góticas con mujeres oscuras y fantasmagóricas como núcleo central del texto.
Cortázar no traduce a Poe directamente desde el inglés original sino que vierte al castellano la traducción francesa que hizo Baudelaire.  Y es aquí donde encontré una falla muy curiosa y estimulante para poetizar. Pues de la primera versión de “Berenice” que hizo Baudelaire, el editor (siempre los editores)  suprimió varios pasajes que contenían referencias al opio y una visita del narrador a la cámara donde están velando a Berenice.
Pensé en esas páginas desaparecidas y destruidas de Poe. Y me imaginé a un Poe moribundo y devastado por el alcoholismo, desahuciado y febril sobre el asfalto de una calle de Baltimore de la que nunca regresó. Poe amaneció tirado en un callejón, tenía cuarenta años. Las crónicas de la época contaron que en su rostro una horrible mueca de espanto se congeló. Agonizó durante tres días, no pronunció una sola palabra. Durante tres días permaneció con la mirada perdida, histérica y el rostro desencajado.  Su muerte se achacó a una terrible crisis de delirium tremens. 
Hace pocos días comentaba esta anécdota con Francisco de Paula y toda la fascinación que se encerraba en ella. Estábamos en mi casa apurando botellas de vino y saltando de unos temas a otros. Preparábamos su próximo recital. Yo le leía borradores de poemas, versos sueltos. Seguimos hablando de Poe y todo ese imaginario tan poderoso que hay en sus relatos. Nos volvimos a concentrar en el turbulento final del autor. En la última visión que le regaló su delirio y en el soterrado silencio de sus últimos tres días. Y su mueca de espanto, esa mueca deformada  que no pudo explicar. Ahí  había una historia, un poema, un relato… Le dije que intentaría escribir un poema sobre eso. Las botellas de vino nos habían enardecido. Imaginé al último Poe y su visión en aquella calle. Las hojas perdidas de su primer relato. Pensé en el fantasma de Berenice. Y me asaltó la escena del último y deteriorado Poe aullando una oración de callejón a la visión del hermoso fantasma de su primer cuento. La hoja destruida donde el narrador se situaba frente al cadáver de Berenice, en  su  velatorio, y que ya nadie podrá leer.
Y me surgió este primer borrador:

POE AÚLLA UNA ORACIÓN A BERENICE

Tan lejos de ti
a cien vasos de whisky de tu cuerpo
a diez manos turbulentas sin memoria
soy el soldado obscenamente loco
¡oh Berenice!
que empeña sus medallas
                                              (bellas ruinas de guerra)
para comprar la llave de todos los cadalsos

Tan lejos de ti
a cien relojes mudos de estación
a diez tabernas congestionadas de sombra
Soy la piel sin más profundidad
que apura cien vasos de tormenta
¡Oh Berenice!
traigo las palabras que se estrangulan
en la garganta del ahorcado
los pechos de las putas
que amamantan las manos
de las bestias con ojos de pasadizo

Ah mi terrible y pequeña Berenice
silencio de cuerdas en la orquesta
traigo el paso ciego de los desiertos
nidos de pájaros enfermos en la boca…

A lo que ella, susurrando, responde:

Te comiera las ojeras que no exorcizamos
y quedaron como piel muerta sobre las sábanas