"Id,pues,vagabundos sin tregua,errad,funestos y malditos,a lo largo de los abismos y las playas,bajo el ojo cerrado de los paraísos".Paul Verlaine

viernes, 23 de mayo de 2014

Epigrama



No podía creerlo
 de verdad
 entiéndeme
ahora esto está parado
 mi casa se ha quedado oscura
silenciosa
voy a hacer como que no me importa
sacaré la ropa de verano y pondré el cuerpo al sol
voy a inventármelo
 haré
como que el dolor es un juego de mesa
me esconderé unos días dentro del saco
olvidaré todo esto sumergido en papeles, libretas y pasajes en centros comerciales helados
me sacaré a pasear
dejarán las palpitaciones de hacerme la cabeza a rayas
a trozos varios
con distintos matices y formas
me saldré del cuerpo y
no te esperaré

yo sigo sin estar en ningún sitio
las mariposas se deshacen en tu saliva
creo en tu inocencia más que en ninguna otra cosa sobre la tierra
la comisura de tus arrugas se oprimen en el cielo
y me destierras inclemente
a la última forma de olvido
para encontrarme desnudo frente a mí
para que mi lengua empalagosa
sea la mercenaria que cercene
la última mariposa de los escombros de tu saliva
no me pidas que me calle
cuando ya todo huele a derrota
no sé renacer como el fénix de sus cenizas
soy débil y mis gestos enturbian tu existencia
condenados a ser libres sin remedio

no quiero preguntas ni respuestas
ni salidas ni entradas no quiero amigos ni suertes insignificantes
quiero
despertarme en otro lugar
ser otro ser para ti
Otro


jueves, 22 de mayo de 2014

Poema de "Crónicas de Usura" de Jordi Virallonga





- No me encontraste, te encontré
cuando me dabas también por perdida;
no soy ella ni soy la poesía
pero estoy aquí contigo,
donde ni una ni otra te acompañan;
te quiero, además, aunque no quieras
( tan acabado como estás, imbécil mío )
pues sólo sientes pena y abandono
y  una decadente majestad que se termina.

No eres mi amante, soy yo la que te quiere,
no eres tú, es ella la que se ha muerto,
no es el desencanto, es el miedo,
porque ya no eres nada y no soportas
recordar de nuevo aquello que has sido.
No sé, no me hagas caso;
estás triste, quieres muerte y quieres sexo.

Sigamos si tú quieres,
pero recuerda, te pido algo sucio y leve,
despacio como todo en esta vida,
así el amor, así la nieve.


                                                                    Jordi Virallonga 


Barranco de Víznar

El paraje es hermoso, agreste, adusto y de un color verde intenso que contrasta con la aridez tostada de las serranías granadinas. A unos cinco escasos minutos de casa de mi hermana se encuentra uno de los enclaves más estremecedores que circundan la capital, una vaguada deslizándose valle abajo hasta la legendaria acequia zirí de Aynadamar o "fuente de las lágrimas" que data del siglo XI, una sombría y vegetal garganta donde hace 80 años el horror cubrió de sangre, pólvora, ladridos de rifles, carne quebrada, lamentos, silbidos de bala y sollozos cada uno de los atardeceres y amaneceres durante cuatro penosos y negros años. Dos mil personas fueron cruelmente masacradas y fusiladas en diez mil metros cuadrados en el Barranco de Víznar. Federico García Lorca entre ellos. Al adentrarte por el sendero que nace a orillas de la carretera (entre Alfacar y Víznar) la arboleda se vuelve espesa, umbría y alta, como si la naturaleza se hubiese propuesto envolver y resguardar de las miradas una tierra marcada por el espanto y la tragedia. El silencio se hace mineral, casi ceremonial, solamente roto por el rumor de la acequia y alguna abeja que cruza ligera. El sol apenas penetra entre los altos pinos. El silencio se torna denso, otra vez, y tu carne se estremece con cada crujir de ramas secas. La voz se tensa y se seca en tu estómago. Bajo tus pies, reposan, los restos de dos mil personas asesinadas por sus ideas democráticas, al alba eran conducidas por los verdugos golpistas. Y fusiladas. Y después arrojadas en las fosas que se hallan a un metro de tus zapatos. El abuelo de una amiga que vivió en Víznar toda su vida, me relató que, de pequeño,veía los camiones militares pasar, hinchados de personas, casi a diario. Al anochecer o al atardecer, el sonido de los disparos inundaba todo el valle, ensordeciéndolo. El dolor y el sufrimiento era inmeso, la gente, las madres y los hijos, aterrados, se ocultaban en sus casas. Seguimos el sendero, un camino llano y zigzagueante de unos cien metros,sombreado y salpicado de placas que indican la ubicación de las fosas entre los claros de la arboleda. Apenas si hablamos entre nosotros. Comentábamos, de soslayo, el horror brutal y el extraño aire que rodea a los lugares repletos y sazonadosde muerte y la impronta sobrecogedora que,como un negro sol, deja la maldad del hombre gravitando o suspendido en una atmósfera que ya para siempre resulta incómoda y espesa. Leímos placas atornilladas en la piedra con nombres de niñas, niños, mujeres, grupos de hasta 30 personas que fueron fusiladas en una sola noche.Tierra regada con sangre, odio y dolor. Versos de García Lorca grabados en el metal a ras del suelo, tumbados sobre las piedras. Bajamos hasta la fosa central descendiendo unos poco metros. Es el punto más bajo del lugar, donde la vaguada se estrecha. Uno comprende que los asesinos buscaron el tajo más profundo para engordar la tierra con los centenares de cadáveres que noche tras noche fabricaban con feroz eficacia. Allí se alza un monolito rodeado de ramos de flores, claveles, orquídeas, tulipanes, crisantemos, rosas. Un espacio de unos 60 metros cuadrados. Sombreado por la gran copa de un pino que no deja pasar la luz. Te acercas al monolito, caminas lento, suave, para que tus pasos no perturben la tierra que se ha mezclado con los miles de huesos tan fatalmente perdidos, tan prematuramente arrebatados. Piensas en aquel Federico García Lorca que durante tanto tiempo te obsesionó en tu adolescencia y que imitaste hasta el hartazgo, en el poema que Machado dedicó a su muerte, en el silencio que se ha clavado como resina en el viento, sientes el aire caliente de esta tarde estival andaluza que muerde tus brazos desnudos. Posas los ojos en la piedra inmóvil, grisácea. Esquivas todos los ramos de flores que hay alrededor de tus pies y lees,muy atento, inmóviles tus labios, en ceremonioso silencio, tallado a cincel "LORCA ERAN TODOS"













jueves, 3 de abril de 2014

2ª Sesión de Poesía Micro Abierto en Pub Sándalo (Granada)

2ª SESIÓN DE POESÍA MICRO ABIERTO EN PUB SÁNDALO DE GRANADA. 1 ABRIL DE 2014.

Organizan y coordina:

Pub Sándalo
Francisco de Paula (escritor)
Jorge J. Molina ( poeta)

Intérprete de los poemas de diversa autoría:
Francisco de Paula

Participantes:

- María Ramos:
http://nosoybonita.blogspot.com.es/
http://elpornocombatelatristeza.blogspot.com.es/

               

- Paula López:


 









 

Lila Biscia:
http://lila-biscia.blogspot.com.es/




Marcos Canales Duque :
http://incomprendidorojo.blogspot.com.es/







- Miguel Cobo Rosa :
 http://riografia.blogspot.com.es/

 

- Dedos :




- Grant Snider:




- Pablo García Casado: 

 

- Beppe (Bérgamo) :



- Marina Tsvietáieva:



- Eduardo Fraile:



- Fernando Beltrán y epílogo : 



lunes, 17 de marzo de 2014

1ª Sesión de Poesía Micro Abierto en Pub Sándalo (Granada)

El pasado 11 de Marzo celebramos la primera sesión de poesía Micro Abierto en el Pub Sándalo de Granada. La iniciativa cultural surgió tras una tarde de paseos y cervezas con el escritor y hermano Francisco de Paula. La velada resultó bastante refrescante, cómplice y variopinta. Poetas de diferentes estilos subieron al escenario para brindarnos sus versos. Autores que publican sus obras en sus blogs;  Marcos Canales Duque, Cristina Ybarra, Nicolás Ramajo, Octavio Morollón (que improvisó un poema)...Y como presentador y conductor Francisco de Paula que también ejerció de recitador y leyó poemas de amigos/as y compañeros/as : missdesastres naturales, intemperancian verbal y alguno de este servidor. 
Nuestra intención es la de organizar una sesión mensual de poesía. Todos estáis invitados si algún día queréis leer vuestros textos o lo que os apetezca. Nuestro infinito agradecimiento a Sara y David del pub Sándalo por su acogida y su cálida amistad que no se agota. A continuación dejo algunos de los vídeos que grabamos.

Marcos Canales Duque ( incomprendidorojo.blogspot.com) :

   

 



Julia (missdesastresnaturales.blogspot.com ) por Francisco de Paula :



David (intemperanciaverbal.blogspot.com ) por Francisco de Paula :


Nicolás Ramajo (nicolasramajochiacchio.blogspot.com) :


Cristina Ybarra (acta-estfabula.blogspot.com) : 




Octavio Morollón :


Jorge J. Molina (mester de paganía) por Francisco de Paula :



sábado, 15 de febrero de 2014

"NON SERVIAM"


El dador de luz, la luz más bella pronunció la primera frase de rebeldía de la historia : "Non Serviam". ¿Por qué he de servir?. Pensó. Y las sombras abandonaron las esquinas partiendo en pedazos sus alas,el hombre bajó de la montaña y entró en la playa prohibida. Los osados abandonaron los templos y la tiniebla creció del fuego olvidado en los altares. Un viento helado ensordeció las cavernas y nacieron las ciudades al amparo de la negra noche. El espejo se rompió, se trizó en su propia imagen de libertad y en ese instante nacieron muchas cosas: el dolor, el tiempo, la duda, el frío, el desamor, el abandono, el olvido, la tentación, la memoria, el deseo, la soledad... Y la poesía.


Nota: En la mitología cristiana se cuenta que Luzbel (la luz más bella. Posteriormente el Diablo) pronunció la frase "Non Serviam" (no serviré) frente a Dios como acto de rebeldía, insumisión y desobediencia. Si nos atenemos a la mitología cristiana el Diablo sería el primer rebelde de la historia. El primero de una saga infinita de pensadores, desertores, perdedores y desobedientes.

domingo, 9 de febrero de 2014

LA ESPERA (GUY GUFFETTE)



I

Si vienes para quedarte, dice ella, no hables.
Basta la lluvia y el viento sobre las tejas,
basta el silencio que los muebles acumulan
como polvo hace siglos sin ti.

No hables todavía. Escucha lo que fue,
cuchilla de mi carne: cada paso una risa a lo lejos,
el ladrido del perro, la portezuela que golpea
y este tren que no acaba de pasar

sobre mis huesos. Quédate sin palabras: no hay nada
que decir. Deja que la lluvia vuelva a ser la lluvia
y el viento esta marea bajo las tejas, deja

que el perro grite su nombre en la noche, la portezuela
golpee, y el desconocido se vaya a ese lugar nulo
donde yo moriré. Quédate si para quedarte vienes.

II

Lo sé, gritó ella, lo sé: los teléfonos
no existen, por doquier es el fin del mundo,
la gente se aplasta sobre las aceras,
se muere de pie, de espaldas, de cara,

sin avisar. Ya tan sólo los gatos
saben declinar la palabra amor
al borde del precipicio y peor para quienes
duermen en paz, peor

para la llanura inconsolable: siempre trigo
siempre azul y ni la menor pizca
de montaña al horizonte, ni el menor

eco de ti en este desierto inmenso,
ni la más leve sacudida al extremo del hilo
como una voz para dormir la noche.

III

Desengáñate, insiste ella, no sólo están
mis labios, mis senos, no sólo mi vientre
esperándote, para sobreseer un día, una hora incluso,
el juicio del vacío que me aplasta

como un insecto sobre el cristal, no. Existe lejos
del mar en esta playa en la que tus olas,
una tras otra, vienen a parir viento,
existe, dice ella, existe

lo que no tiene rostro, mi voz: un campo de nieve
detrás del seto – el invierno lleva allí tanto tiempo
que tus soles tus gloriosos soles

de fin de semana, si lo rozan casualmente,
se derriten al instante – y sigo esperándote,
sola y helada, bajo tus caricias.


Guy Guffette (Bélgica, 1947)

 (De “La Vida Prometida”)